la distancia del corazón es mucho más implacable que la del tiempo o del espacio...uno ama, o deja de amar y la distancia entre esos dos lugares equivale a un año de lluvia, a subirse a un tren sin paradas, equivale a una noche de insomnio, a llegar a un país que no conoces y en el que vas a vivir, equivale a la distancia entre el estómago y el cerebro cuando algo no anda bien....la única solución es volver al tiempo y al espacio presente, recuperando lo pequeño: una tacita de infusión, una ensalada de colores, un paseo bajo el sol, una terraza, un cielo, el viento en la piel, un viaje aunque sea pequeño...mover el cuerpo para sentir la vida de nuevo
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