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domingo, marzo 29

Honrar la vida

No
permanecer y transcurrir
no es perdurar
no es existir
ni honrar la vida

hay tantas maneras de no ser
tanta conciencia sin saber
adormecida

merecer la vida
no es callar y consentir
tantas injusticias repetidas
es 
una virtud
es dignidad
y es la actitud de identidad
más definida

eso de durar y transcurrir
no nos da derecho a presumir
porque no es lo mismo que vivir
honrar la vida

no 
permanecer y transcurrir
no siempre quiere sugerir
honrar la vida

hay tanta pequeña vanidad
en nuestra tonta humanidad
enceguecida

merecer la vida
es erguirse vertical
más allá del mal de las caídas

es igual que darle a la verdad
y a nuestra propia libertad
la bienvenida

eso de durar y transcurrir
no nos da derecho a presumir
porque no es lo mismo que vivir
honrar la vida.

(Elaida Blázquez, Argentina 1980)


sábado, marzo 28

Cielo rojo de tarde

Cielo rojo de tarde
aire húmedo y cálido de primavera
aire de alegría que se acerca 
sin saber bien cuándo
ni qué la trae
ni de qué estará llena

días más largos que traen paseos tardíos
parques en flor
planes de viajes 
en mi cabeza

música
conciertos
terrazas repletas

deseando de nuevo las sandalias
los pies descalzos
y cenas bajo la luna llena

y pronto los cuerpos con piel salada
y las miradas relajadas sobre la arena

nada está escrito
nada es del todo cierto 
pero la vida no para

y siempre sorprende

y toma su tiempo

y siempre me llena

domingo, marzo 22

Ojalá no se pierda la vida real

Que no se pierdan las voces susurrando al oído,
que no se pierda el tacto, 
que no se pierda el sonido del trote del caballo, que viene de lejos, que se le ve venir porque resuena por el camino antes de llegar.

Que vernos o encontrarnos signifique también abrazarnos, mirarnos.
que los cuerpos pesen
que las voces suenen
que la piel se erice
que los ojos expresen

Que nos alegremos siempre por descubrir un bosque de bambú, una orquídea, o un pájaro,
que nos perdamos por el bosque y tengamos que ensuciarnos,
que siga sonando la lluvia en los cristales,
que molesten las moscas y los mosquitos,
que la cola del super sirva para hablarnos,

Que haya barro para hacer figuras,
que haya libros de papel para acariciarlos,
que haya juegos de mesa, con sus fichas y sus dados,
que haya porteras en los coles, que se saben todos los nombres,

Que sepamos conservar la voz
la risa
y el canto

sábado, marzo 21

Me gusta

Me gusta bajar al parque de aquí cerca, como si fuese parte de mi casa; bajar con calcetines y chanclas, casi en pijama…antes de que lo cierren.

Caminar lenta como caminaba en Brasil, en aquella isla playa, dar una vuelta, siempre la misma, coger un poco de ruda de aquella planta, sentarme en el banco de siempre, hoy que  casi no hay luna, banco testigo de todas mis etapas, mis vaivenes y mis dramas. 

Me gusta ver que los árboles se ennegrecen mientras el cielo azul cada vez es más intenso. 

Miro la luna, suena en algún piso una guitarra y mucha gente canta, cuántas veces viví eso en mi casa de Cochabamba, cuántos artistas, malabares de fuego, bailes y sambas.

Me gusta sentir el frío de la noche, mirar Barcelona iluminada, saber que, aunque muchos duelos han pasado en poco tiempo, siempre puedo caminar por la nostalgia.

Me gusta llegar a casa, abrir mi cofre de palabras, o de lápices de colores, sacar punta a la emoción y plasmarla en un dibujo, en un escrito o en una lágrima.

miércoles, marzo 18

La vida

Quizá la vida no es más
que una constante caída de capas
que nos acercan a nuestra verdad

quizá entonces vivir
no sea más que dejarse quitar las capas
cultivar lo que llevamos dentro
para que pueda brillar cuando no haya nada

quizá entonces morir
es reconocer cuántas capas dejé caer
cuánto me acerqué a mí misma
cuánto me resistí a perder
cuánto iluminé

domingo, marzo 15

Los privilegios

El privilegio de levantarme en una casa
de mirarme al espejo y tener un cuerpo completo que me sostiene 
de vivir en una ciudad sin guerra
de desayunar, caminar por la calle, admirar el cielo
 
el privilegio de cada hilo de la ropa que uso
el privilegio de una familia
de un hogar con comida, ducha, paredes, puertas y ventanas

el privilegio de tener plantas
el de trabajar pudiendo conciliar
el de haber podido estudiar
decidir quién quería ser
a donde ir
donde vivir
qué hacer cada fin de semana y en navidad

el privilegio de ser blanca en un país de blancos
y tener mi dni, mi pasaporte, mi tarjeta sanitaria
el privilegio de saber que lo tengo todo
que puedo descansar por la noche
y desayunar mañana

esos privilegios que son parte de mi
que me conforman
que ni noto a veces

esos privilegios que me mantienen en pie
mientras se sostienen en un suelo que oprime
a otros pueblos

esos privilegios que digo que no puedo evitar
y que son responsables también de un mundo lleno de contrariedad
de violencias
de maldad

esos privilegios que al menos deberíamos agradecer
y dejar de quejarnos por todo
de lo superficial
de lo efímero
de lo intrascendental
esos privilegios que me duelen 
los que me delatan cuando miro la vida de frente
cuando veo mi racismo
mi clasismo
mi superficialidad

que nos los quiten todos
que nos quedemos desnudos ante la imagen del mundo que creamos
que nos demos cuenta que somos una miseria en un mundo que se derrumba delante nuestro
y aun así no nos importa

estamos más preocupados por el café de la mañana
o ponernos el bikini que nos aprieta
perdón por mi inconsciencia
mi egoísmo
mi falta que acción

que este mundo se equilibre 
que de la vuelta la rueda
que los que han pagado siempre
puedan emerger

y los que sometemos nos quebremos de una vez por todas


sábado, marzo 14

Del invierno al verano

El invierno necesita la primavera
para llegar al verano
y el día el atardecer,
para acercarse a la noche.

La guerra necesita dejar de comprar armas
para llegar a la paz,
y el cuerpo descanso
para alcanzar alegría.

La muerte necesita renacimiento
para volver a vivir,
los cuerpos cuidados, 
y los vínculos vulnerabilidad,
para ser sanos.

Mi corazón necesita paz,
para volver a sentir.

Margarita

Quisiera ser una margarita, vivir en comunidad, como una más, sin ser mirada ni mirar, sin hablar de nada, en silencio, dorada por el sol, un día y otro, ser flor de luz, una flor más, sin pretensiones, ni éxitos ni fracasos, estar plena y vivir sin demasiada vida.

viernes, marzo 6

Hay dolores

Hay dolores que vienen de lejos, que tienen raíces y recuerdos, dolores que estaban escondidos en notas de canciones, en olores, en palabras, en imágenes, que estaban callados hasta que tomaron voz, o grito, o se apropiaron del cuerpo. Quizá la única forma que tengo, a parte de rendirme a ellos, es mirarlos, es tirar del hilo, es llorar lo que tenga que llorar, hasta que el hilo se vuelve líquido, y el llanto se vuelve paz.

miércoles, marzo 4

Me permito caer

Igual que cae el cuerpo rendido sobre la cama
Igual que cae la noche
Igual que cae la lluvia sobre la tierra mojada
Igual que cae la toalla

Caer como la flor que fue perdiendo fuerza,
Caer como rendición,
Caer porque era imposible sostener el aire,
Caer para dejar de hacer pulso con la vida.

Caer lento,
Caer al ritmo del tiempo,
Caer con cariño y sin aliento,
Caer como caen a veces las ideas o las ilusiones,
Caer como la leche que rebosa,
O la bañera que rebalsa.

Caer cada día un poco hasta que decanta
Caer sin ruido, como copo de nieve,
o remolino de agua.
Caer hacia adentro,
sin impactar en nadie,
haciendo la compra,
buscando institutos,
O preparando la cama.

Caer casi sin querer
Caer descansando
Comprendiendo el tiempo
El espacio
El presente
Rindiendo mi confianza al universo


domingo, marzo 1

Homenaje a Tj Jackson

Mi maestro, en el curso que hice en Ecuador, One Love One Yoga, una vez, sintiéndome yo mal por no haber hecho una práctica que nos había pedido, me dijo: el presente es el lugar de todas las posibilidades, y con esa frase me estaba diciendo: empieza ahora, desde donde estás, de la forma en la que estás.

Y es que todo empieza en el presente y es el presente el espacio perfecto para nutrir la forma de lo que quiera vivir mañana; porque en este hoy, en este ahora, pondré los ingredientes de lo que será después mi vida. Por eso, las heridas o el dolor intoxican el presente y cierran puertas, en cambio la ternura y la certeza, las abren.

¿Cuántos presentes he desperdiciado?, ¿cuántos he nutrido?, ¿cuántos presentes tras presentes han dado con el tiempo sus frutos?, ¿cuántos presentes de dolor han decantado al final en un presente de terror y conflicto?, ¿cuántos presentes disfruto cada día?, ¿de qué calidad es mi presente que decantará en futuro?

Gracias Tj, maestro, descansa en paz.